lunes 22 de septiembre de 2008

Hoy dia 22 dejo un pensamiento. Son las 14:27

Ya hace casi un mes que dejé de subir escritos míos a este blog; y hace más de dos semana(casi tres) que dejé por detrás, a seres que me dieron mucho mientras estuve a su lado.

La vida está llena siempre de contrasentidos, que algunas veces entendemos y asimilamos y otras, no.

En este caso entiendo algunas cosas, pero otras, se me escapan a mi entendimiento.

Hoy, me he atrevido a poner aquí algo, escuchando desde este lugar en que me encuentro, una bella canción: Unforgetable, de Nat King Cole y su hija Natalie.




Siempre mía con una melodía.
.
Una canción escuchada en soledad,
una melodía que hace trasportarte
más allá de una realidad, a un sueño...
Una letra en inglés, un no saber que dice;
y en la mente se habre una puerta
desde donde salen imágenes compartidas,
otras; que ni siquieran tuvimos tiempo
para ser certeras; otras, llenas de fantasía...
Y sigue la música, es algo especial tener oídos
para poder sentir esas vibraciones sutiles;
la mente se despoja de recuerdos,
algunos tristes, otros no tanto.
Unforgetable, inolvidable, una canción preciosa,
Unforgetable... aquellas risas tuyas y esa voz
que se colaba a diario en mis sentidos;
inolvidable las palabras que compartimos,
esos sueños e ilusiones perdidas en la nada;
Unforgetable la sensación de no sentirnos solos
de saber que siempre hay una mano tendida
cuando más falta nos hace...
Unforgettable, siempre entre mis sentidos,
aún más si cabe,
inolvidable te haré por siempre,
y aunque tú me olvides, yo jamás podré a ti;
luz que se precipitó en mi vida, llenando
el oscuro alma de una inmensa sensación
que me engrandeció los sentidos.
Una canción, tan sólo una melodía más,
pero vuelco todo mi sentimiento cuando la escucho,
más allá de esta realidad que me engulle,
siempre pensaré que fuiste un hermoso sueño
del que me desperté sin quererlo, encontrándome
nuevamente engullida en mis problemas.
Un oleaje nos separó,
ya no escucho el telefono tocar;
tu voz quedó en ese silencio
en que la mía se encuentra.
Y de nuevo, vuelta a comenzar,
ahora sin canción,
sin melodía que poder darte entre bambalinas;
nuevamente esa espiral de la que no puedo escapar;
y tú, tan lejos de mí, como cuando no te conocía.
......o......
Nunca pensé que todo se acabaría en silencio;
pero si tuve una premonición, nuestras espaldas
fueron juntadas y ni siquiera un adiós pudo
mi boca ni mis labios, pronunciar,
el cuenco de las lágrimas, brota desmedido.

Un infierno donde vivir deseo sin más,
no esta vida que me dió la oportunidad
de encontrarme en tu caminar;
ojalá yo no hubiese existido, para no tener
que lamentar ese camino que me hiciste recorrer,
ojalá yo no hubiese existido, todo sería como era;
no como es ahora, lamentando a diario, a cada instante,
esta pérdida de ti que me mata lentamente.

El tiempo de los ángeles pasó ya, se queda a lo lejos;
tuve un ángel de frente, y no supe retenerlo;
ahora no hay lamento suficiente que me calme,
lo perdí, lo dejé escapar y aunque viviera mil años,
nunca lo podré recuperar y tenerlo de nuevo.

Yo me apeo aquí, en este mundo tan frío y cruel,
donde la sensibilidad tiene forma y cabida;
aquí, donde las lágrimas son solamente penas aireadas
a los cuatro vientos;
aquí, de donde un día no me debí mover;
aquí, donde aunque me duelan las penas, siempre son mías
y no de nadie más;
nadie quiere que se compartan en su vida;
la tristeza para algunos seres, no tiene en su vida cabida.

Es duro sobrevivir en este camino a solas,
aquí no se puede reír ni correr con pasos ligeros;
en este espacio mío, nadie me puede encontrar;
soy invisible como la misma nada...

Todo el mundo necesita un ángel con quien estar,
con quien compartir desventuras y desilusiones;
todos, ecepto yo; creí encontrar esa mano que necesité;
creí tenerla junto a mí; una amistad terminada
antes de que se pudiera iniciar...

No se puede dar ni entregar todo lo que eres,
las penas al igual que las tristezas, deben volar;
nadie quiere en su vida, penas ajenas ni tristezas gratuitas;
asi que, aquí, aquí me quedaré,
aquí donde me siento ausente,muerta,
vedada a la felicidad; donde la pena gratuita, es solo mía
y no puede ser compartida con los demás.

Me encuentro de ninguna parte de todos.

jueves 21 de agosto de 2008

Una Ausencia




Queria hablaros sin importancia, de algunas persona que desde hace un tiempo ya, me hacen sonreir desde que me despierto hasta que duermo; de quienes sin querer, me han quitado de la cabeza el fantasma que ni yo ni nadie pudo alguna vez espantar; de aquellos que me llenan el corazón de caricias; quienes me escuchan atentamente y comparten inquietudes conmigo; a quienes echo de menos incluso, antes de irme de su lado; de quienes me besan y me entgan besos sin tocarnos, quienes me etregan su abrazos me abrazan en la distancia, de quienes nunca tuve malas pabras a pesar de mis errores; con quienes sueño cuando duermo y en mi cara dejan una sonrisa tibia; de quienes me cojen de la mano cuando sienten que no estoy bien...




Quienes a diario tantas cosas me están enseñando (día a día aprendo más a su lado);de quienes comparto tanto... con quienes soy yo misma...


Se que todo esto suena sencillo... pero para mí es algo muy importante el decirlo aunque sea en este pequeño rincón del alma.








Hoy volvió nuevamente a mí,


hoy he vivido una pesadilla,


y no estoy segura


de si ya he despertado.




Pero no me preguntes por ella,


no puedo contarla.


No es porque no la recuerde


como ocurre con muchos sueños.




Aún persiste en mis oidos


la voz hecha ruido,


aún guardo en mi retina


la nítida imagen del miedo,


y, en mi corazón,


ambas cosas se crecen


y me amordazan... impidiéndome hablar.




Hoy volví a revivir mi pesadilla,


esa que cada día me visita;


hoy, ayer. y mañana...










Volveré...







Empeño

Ya hoy he dejdo caer sobre tu santo nombre
esta carne convertida en pensamiento...
páginas colmadas de letras mirándote
a través de una ventana que se asoma al mar,
confidencias que salen a través de una puerta,
ésta que se abre en mi memoria.
.
Y miro y veo que ya me encuentro
al otro lado de esa sed que quiere,
y no puede rasgar ya esta piel curtida;
tampoco clavarse como daga en la herida.
.
Y me abro al amanecer de este tiempo;
como si se tratase de una tibia y tenue luz
que convirtiera en mansos los caminos andados;
ahora soy como el pan que sobre la mesa,
espera y espera... ese hambre que envejece
por estar llena de tanto y tanto amor;
aquella fruta que cae sobre la vasija de porcelana
como si fuese puro y devastador deseo.
.
En esos umbrales se rompe la piel
y así... se albea la mano de tanto rezar
esa palabra que se niega a llegar a tus oídos.
.
Ahora, ya no quiero dejar caer tu nombre
sobre mi carne, ahora lo dejaré volar,
elevando así los rezos;
palabras sobre unos labios
para que sanen la herida que quedó en el mar,
dejándolo caer sobre el reflejo mísero
que siempre, ocurra lo que ocurra,
se empeña por querer sobrevivir sin ti.

Tiempo Anciano

Me he mirado al espejo
y vi como no me perdonan los años,
aquél tiempo anciano viene por mí
y yo sin embargo, no lo quiero a mi lado...

Y me intento evadir de ellos,
que sus ojos no me miren más,
huyo cual cobarde de los años
que vienen en mi busca,
que ilusa soy... ¿verdad?.

Intento escapar de esa red
que desde mi nacimiento me tendió,
como el pescador al pez del mar.

No, los años no me perdonan,
sin embargo dentro de mí,
yo a todos ellos los perdono;
un puñado de ellos
me enseñaron a envejecer
y me miro en el espejo
y me veo con todos ellos...

¡Maldito tiempo!
¿Porqué has de pasar tan aprisa?
no me das tiempo a nada
y esta vida se me hace tan corta...

Yo os perdono, te perdono, años,
haz lo mismo tú conmigo;
no fijes tu mirada en mí
y déjame envejecer como una vez soñé,
dibujando arcoiris en mi cielo
y unos sueños sin final.

Déjame que acaricie la vida
como jamás pude acariciarla;
déjame un poco más de tu tiempo
para poder ser un poquito feliz.