lunes, 22 de septiembre de 2008

Hoy dia 22 dejo un pensamiento. Son las 14:27

Ya hace casi un mes que dejé de subir escritos míos a este blog; y hace más de dos semana(casi tres) que dejé por detrás, a seres que me dieron mucho mientras estuve a su lado.

La vida está llena siempre de contrasentidos, que algunas veces entendemos y asimilamos y otras, no.

En este caso entiendo algunas cosas, pero otras, se me escapan a mi entendimiento.

Hoy, me he atrevido a poner aquí algo, escuchando desde este lugar en que me encuentro, una bella canción: Unforgetable, de Nat King Cole y su hija Natalie.




Siempre mía con una melodía.
.
Una canción escuchada en soledad,
una melodía que hace trasportarte
más allá de una realidad, a un sueño...
Una letra en inglés, un no saber que dice;
y en la mente se habre una puerta
desde donde salen imágenes compartidas,
otras; que ni siquieran tuvimos tiempo
para ser certeras; otras, llenas de fantasía...
Y sigue la música, es algo especial tener oídos
para poder sentir esas vibraciones sutiles;
la mente se despoja de recuerdos,
algunos tristes, otros no tanto.
Unforgetable, inolvidable, una canción preciosa,
Unforgetable... aquellas risas tuyas y esa voz
que se colaba a diario en mis sentidos;
inolvidable las palabras que compartimos,
esos sueños e ilusiones perdidas en la nada;
Unforgetable la sensación de no sentirnos solos
de saber que siempre hay una mano tendida
cuando más falta nos hace...
Unforgettable, siempre entre mis sentidos,
aún más si cabe,
inolvidable te haré por siempre,
y aunque tú me olvides, yo jamás podré a ti;
luz que se precipitó en mi vida, llenando
el oscuro alma de una inmensa sensación
que me engrandeció los sentidos.
Una canción, tan sólo una melodía más,
pero vuelco todo mi sentimiento cuando la escucho,
más allá de esta realidad que me engulle,
siempre pensaré que fuiste un hermoso sueño
del que me desperté sin quererlo, encontrándome
nuevamente engullida en mis problemas.
Un oleaje nos separó,
ya no escucho el telefono tocar;
tu voz quedó en ese silencio
en que la mía se encuentra.
Y de nuevo, vuelta a comenzar,
ahora sin canción,
sin melodía que poder darte entre bambalinas;
nuevamente esa espiral de la que no puedo escapar;
y tú, tan lejos de mí, como cuando no te conocía.
......o......
Nunca pensé que todo se acabaría en silencio;
pero si tuve una premonición, nuestras espaldas
fueron juntadas y ni siquiera un adiós pudo
mi boca ni mis labios, pronunciar,
el cuenco de las lágrimas, brota desmedido.

Un infierno donde vivir deseo sin más,
no esta vida que me dió la oportunidad
de encontrarme en tu caminar;
ojalá yo no hubiese existido, para no tener
que lamentar ese camino que me hiciste recorrer,
ojalá yo no hubiese existido, todo sería como era;
no como es ahora, lamentando a diario, a cada instante,
esta pérdida de ti que me mata lentamente.

El tiempo de los ángeles pasó ya, se queda a lo lejos;
tuve un ángel de frente, y no supe retenerlo;
ahora no hay lamento suficiente que me calme,
lo perdí, lo dejé escapar y aunque viviera mil años,
nunca lo podré recuperar y tenerlo de nuevo.

Yo me apeo aquí, en este mundo tan frío y cruel,
donde la sensibilidad tiene forma y cabida;
aquí, donde las lágrimas son solamente penas aireadas
a los cuatro vientos;
aquí, de donde un día no me debí mover;
aquí, donde aunque me duelan las penas, siempre son mías
y no de nadie más;
nadie quiere que se compartan en su vida;
la tristeza para algunos seres, no tiene en su vida cabida.

Es duro sobrevivir en este camino a solas,
aquí no se puede reír ni correr con pasos ligeros;
en este espacio mío, nadie me puede encontrar;
soy invisible como la misma nada...

Todo el mundo necesita un ángel con quien estar,
con quien compartir desventuras y desilusiones;
todos, ecepto yo; creí encontrar esa mano que necesité;
creí tenerla junto a mí; una amistad terminada
antes de que se pudiera iniciar...

No se puede dar ni entregar todo lo que eres,
las penas al igual que las tristezas, deben volar;
nadie quiere en su vida, penas ajenas ni tristezas gratuitas;
asi que, aquí, aquí me quedaré,
aquí donde me siento ausente,muerta,
vedada a la felicidad; donde la pena gratuita, es solo mía
y no puede ser compartida con los demás.

Me encuentro de ninguna parte de todos.

jueves, 21 de agosto de 2008

Una Ausencia




Queria hablaros sin importancia, de algunas persona que desde hace un tiempo ya, me hacen sonreir desde que me despierto hasta que duermo; de quienes sin querer, me han quitado de la cabeza el fantasma que ni yo ni nadie pudo alguna vez espantar; de aquellos que me llenan el corazón de caricias; quienes me escuchan atentamente y comparten inquietudes conmigo; a quienes echo de menos incluso, antes de irme de su lado; de quienes me besan y me entgan besos sin tocarnos, quienes me etregan su abrazos me abrazan en la distancia, de quienes nunca tuve malas pabras a pesar de mis errores; con quienes sueño cuando duermo y en mi cara dejan una sonrisa tibia; de quienes me cojen de la mano cuando sienten que no estoy bien...




Quienes a diario tantas cosas me están enseñando (día a día aprendo más a su lado);de quienes comparto tanto... con quienes soy yo misma...


Se que todo esto suena sencillo... pero para mí es algo muy importante el decirlo aunque sea en este pequeño rincón del alma.








Hoy volvió nuevamente a mí,


hoy he vivido una pesadilla,


y no estoy segura


de si ya he despertado.




Pero no me preguntes por ella,


no puedo contarla.


No es porque no la recuerde


como ocurre con muchos sueños.




Aún persiste en mis oidos


la voz hecha ruido,


aún guardo en mi retina


la nítida imagen del miedo,


y, en mi corazón,


ambas cosas se crecen


y me amordazan... impidiéndome hablar.




Hoy volví a revivir mi pesadilla,


esa que cada día me visita;


hoy, ayer. y mañana...










Volveré...







Empeño

Ya hoy he dejdo caer sobre tu santo nombre
esta carne convertida en pensamiento...
páginas colmadas de letras mirándote
a través de una ventana que se asoma al mar,
confidencias que salen a través de una puerta,
ésta que se abre en mi memoria.
.
Y miro y veo que ya me encuentro
al otro lado de esa sed que quiere,
y no puede rasgar ya esta piel curtida;
tampoco clavarse como daga en la herida.
.
Y me abro al amanecer de este tiempo;
como si se tratase de una tibia y tenue luz
que convirtiera en mansos los caminos andados;
ahora soy como el pan que sobre la mesa,
espera y espera... ese hambre que envejece
por estar llena de tanto y tanto amor;
aquella fruta que cae sobre la vasija de porcelana
como si fuese puro y devastador deseo.
.
En esos umbrales se rompe la piel
y así... se albea la mano de tanto rezar
esa palabra que se niega a llegar a tus oídos.
.
Ahora, ya no quiero dejar caer tu nombre
sobre mi carne, ahora lo dejaré volar,
elevando así los rezos;
palabras sobre unos labios
para que sanen la herida que quedó en el mar,
dejándolo caer sobre el reflejo mísero
que siempre, ocurra lo que ocurra,
se empeña por querer sobrevivir sin ti.

Tiempo Anciano

Me he mirado al espejo
y vi como no me perdonan los años,
aquél tiempo anciano viene por mí
y yo sin embargo, no lo quiero a mi lado...

Y me intento evadir de ellos,
que sus ojos no me miren más,
huyo cual cobarde de los años
que vienen en mi busca,
que ilusa soy... ¿verdad?.

Intento escapar de esa red
que desde mi nacimiento me tendió,
como el pescador al pez del mar.

No, los años no me perdonan,
sin embargo dentro de mí,
yo a todos ellos los perdono;
un puñado de ellos
me enseñaron a envejecer
y me miro en el espejo
y me veo con todos ellos...

¡Maldito tiempo!
¿Porqué has de pasar tan aprisa?
no me das tiempo a nada
y esta vida se me hace tan corta...

Yo os perdono, te perdono, años,
haz lo mismo tú conmigo;
no fijes tu mirada en mí
y déjame envejecer como una vez soñé,
dibujando arcoiris en mi cielo
y unos sueños sin final.

Déjame que acaricie la vida
como jamás pude acariciarla;
déjame un poco más de tu tiempo
para poder ser un poquito feliz.

Papel

Eres tú, sólo tú, quien arrastra
esta brisa de mi pena ya solitaria,
de aquellas que siempre digo,
cuando estás y cuando te has ido,
y las digo para que pueda quedar
algún día alguna remembraza tuya y mía.
.
Eres tú, hoja de papel, esa brisa
que recorre mis inusitadas vivencias,
y que se fueron transformando
al paso de los años,
en grandes experiencias de mi vida,
y sólo así, escritas en tu borde
jamás traicionarán esta mente
que ya casi yace olvidadiza.
.
Aquellos enamoramientos de juventud,
que transformaron lentos
la eternidad de mi tiempo
y fuiste tú, mi papel,
quien las capturaste para ser esculpidas,
en este fugaz caminar de mi ausencia.
.
Con algo de dolor,
sufrimiento y desengaños,
pero en el límite de lo real,
donde tú, a pesar de pasar los años,
sigues ahí, resistiéndome,
y haciéndome todas la preguntas
que un día no te quise responder...
las quería guardar todas para mi,
para que en mi ignorancia
las pudiera por siempre olvidar...
.
Tú, a mi papel, ese que recolecta sueños,
fiel guardián de mis años,
sustento necesario de mi tiempo,
tú serás mi voz cuando ya me haya ido
y serás mi voz para mis nietos,
para los hijos que quedarán en la penunbra
de un ocaso casi olvidado,
tú, por siempre, la lengua de mi pensamiento callado,
quien como una vez mi padre me dijo:
" Todo es nada, princesa, si no se lee
y nada, es mucho, si se deja escrito".

De cualquier eternidad.

No quieras pronunciar más
aquellos silencios que fuiste anidan
dodía a día, en tus vuelos, sobre mí.
.
Todo volverá a empezar como antaño,
con lo imposible, con el sinsabor
de tener de nuevo que nacer.
.
Tal vez es que tú marchaste
o solamente, estás ya de regreso,
a las orillas mismas de mis rodillas,
en el hueco vacío de mi vientre,
asumiendo cada gemido mío,
perpetuando en mi piel, tus sudores.
.
Tal vez es que sólo te hice sueño,
o quizás una inapreciable realidad
que voy perdiendo al baile de mi sangre,
en el mismo ritmo de cualquier eternidad.
.
Quizás cualquier camino te conduzca
nuevamente a mi vientre, a mis calores,
a esta sed que tengo de ti.

martes, 12 de agosto de 2008

Sin Tocarnos

Seré sutil al hacerte el amor,
me dijiste con voz susurrante...
y yo te contesté:
sin tocarte, amor, acariciaré tu piel,
con esta poesía te hará sentir
un sin fin de emociones
y suavemente,
me filtraré por todos tus poros,
me afincaré en tus pensamientos
y seduciré la esencia de tu alma,
besaré tus labios con una sola mirada
y empezaremos este rito ancestral de amor.
Y tú sigues diciéndome,
con la misma voz...
Envolveré tu frágil flor entre mis caricias
y en una dulce fantasía de ilusión...
haré extremecer tu cuerpo desnudo
dibujaré tu cuerpo en esos versos
que con tu pasión dibujas en mi piel,
y te elevaré en la lujuria de mi pasión
en sueños inimaginables de fantasias.
Sin tocarte, mi amor, mis supiros
se adueñarán de cada latido de tu interior,
gimiendo a cada instante
... de placer,
imaginarás y sentirás
como se funde tu piel con mi piel,
entrelazados en un deseo único de amor,
y esa miel que sale de tu interior...
se mezclará con el sabor de mi alma.
Te mojaré...
humedeceré tus sensaciones
en la suave brisa del deseo,
y en silencio,
ambos nos tocaremos
la íntima humedad en el respiro
de las caricias ... sin tocarnos.
Tu respiración
penetrará sin compasión
en el fuego de mis deseos,
haciendo temblar a mi cuerpo
con esa exquisita devoción de tu amor.
Al final... sólo seremos suspiros,
sin tocarnos siquiera...

Alma Pasajera.

Llegó el silencio
cubriéndome de oscuridad;
amaneció de golpe y yo
... me perdí...
Una soledad fustrante,
una ausencia llena de nada;
pero yo estoy...
y sin embargo, no hay nadie.
Llega el silencio austero,
una ausencia de ti;
soy ese alma pasajera
que te roza un instante y luego,
cuando la intentas tocar,
ves que a tu alredor, no hay nada.

Esta noche.

A veces, suele ocurrir que psan por nuestras vidas, personas con las que tenemos más afinidad que con otras.

Suele ocurrir a veces, que algunas nos deja más honda huella que otras.

Ocurre que... nos hacemos torpes, quizás también un poco egoistas a nuestros adentros y no entendemos que no somos sólos; que somos parte de un todo inmenso, pero por unas cosas de la vida o por otras, nos sentimos, sin estarlo, huérfanos de otros sentimientos, quizás de un hola, quizás un saludo sin más, de que te cojan la mano en la invisibilidad de este medio, donde no nos vemos pero nos sentimos.

Así me he sentido esta noche, huérfana, abandonada de muchas cosas, vaciándome lentamente de lo que tenía por dentro; quizás es que traía conmigo tan poco... o quizás era demasiado conlo que venía, que tenía que descargarlo.

Sé que no soy nada perfecta, la contrario, mi imperfección en sí, me hace mucho más imperfecta que a nadie, pero a veces, se siente un nudo en el estómago y no precisamente de amor ni de emociones bellas, sino de desconsuelo, desamparo por parte de otros; quizás es solo mi mente, pero lo he sentido así. He visto risas y no he podido compartirlas, las he querido hacer mías, pero me he sentido tan inclusera...

No quisiera perder todo lo que un día tener, pero a veces denoto que lo voy perdiendo lentamente, como me pierdo yo misma en esta vorágine que el tiempo hace conmigo.

Intento recuperar, sin conseguirlo, el sentimiento primero, las sensaciones que me hiceron un día ser feliz entre los que conocí, las ganas de levantarme cuando me hundo, pero no consigo hacerlo, al contrario, me hundo aún más.

Me enfado con otros, sin ser ellos, los culpables de mi enfado, sino yo misma, mi propio yo, al esperar algo que no puede llevar, que no se puede entregar sin más ni darlo por nada.

Pero me equivoco, creemos... creo que soy especial y no es así, soy una mujer más, una persona que un día su tristeza la engulló por entera y no quiere volver a sentirla jamás.

Qué dificil se me hace poder explicar con palabras lo que ahora siento, yo, que siempre las he tenido tan cerca de mí, que no se me han resistido a nada... pero no puedo ahora buscar palabras que describan como siento interiormente, como me siento...

A veces, creo que no debería de entrar en donde siempre me siento abrigada, no es bueno sentirse siempre así, porque cuando el abrigo deja de cubrirte, te sientes tan necesitada, tan sola...

No quiero ni deseo que esto sea ningún discurso, ni tampoco ninguna declaración y mucho menos, una llamada para nadie, ni un auxilio que nunca llega, no quiero pedir, no puedo pedir, porque en verdad, yo nunca doy nada; y cuando esto ocurre, no puedes exigirle a otros lo que tú mismo no puedes entregar a ciegas y sin condiciones.

Y a veces, siento ganas de llorar, como ahora, quizás esté llorando ahora mismo, quizás es que ya ni lágrimas tengo que derramar; otras tantas, qusiera gritar, como quise hacerlo esta noche y otras muchas más noches.

Antes de conocerlos a ellos, simplemente, sobrevivía, ahora vivo y a la vez muere algo dentro de mí, lentamente.

martes, 24 de junio de 2008

La Historia de Dos Vidas.

Ya olvidamos tocarnos,
hemos dejado depositado
los espantos y las risas entre las manos,
hemos dejado olvidado en algún rincón
como se llaman los días que preceden al frío,
se hace tan tarde ya en la cercanía...
que en una inmensidad se convierte la abundancia
cuando no se pide.
.
Tu alma ya me habla
con su silencio callado,
porque diose cuenta
de que la nada, sí, la nada...
es el parangón del sentimiento.
.
Ya es tan tarde amor,
que se nos cubren los huesos desnudos
guardando celosamente que venga la muerte
y me pides que hinquemos las rodillas en el suelo
para luego poder recoger la migajas...¿ cuales?.
.
Ya es tan tarde...
pero me dices que nada aún está perdido,
tan sólo tus ojos en los míos
y los míos, buscando su sitio en los tuyos,
que hoy es ya el día de escribir y no mencionar
esta historia nuestra que se encontró
en el revés de un sueño perdido,
frágil y entorpecido en la miseria de unos besos.
.
La voz se va quedando sin palabras,
perdida quedará entre nuestros recuerdos,
perdida como aquél hilo transparente
que al viento, rozando, pierde la vida,
sin darse siquiera cuenta de a dónde
su inconstante vuelo la lleva.
.
Y nos encontraremos allí,
donde las mañanas son rosas sacudidas,
ahí estaremos viéndonos tan sólo nosotros,
atestados de las manchas ya cotidianas
y ni un solo aliento, enamará de nuestras bocas,
tendremos el cielo y el infierno entre nuestras manos,
y miles de palabras que no suenan en tu boca.
.
Y tras las puertas, volveremos a resucitar,
entre la oscuridad volveremos nuevamente,
resucitados de la ceniza que el viento nos deja
y nuestra única compañía será ese punto
casi invisible de una cicatriz compartida,
donde se cauterizan nuestros amores.
.
Desde nuestro sillón veremos pasar el tren
que lleno irá de miradas verdes, azules y negras
y nos daremos entonces cuenta de que el mundo...
está lleno de ti y de mí;
nada más pequeño y más inmenso a la vez,
de viento helado y calor abismal,
porque nada puede morir en la víspera
y nosotros seremos para siempre eternos
con esta historia que hablará de dos vidas
- la tuya y la mía -
que nunca se pudieron alcanzar.
.

El Pincel de la Hombría.


Un pincel va trazando la nitidez de los ríos,
navegando siempre por igual,
haciendo temblar la tierra,
en el vientre fecundo.
.
Por la noche muerde la mano que lo busca
defendiendo a ultranza su espacio bajo la carne.
.
Me posee ya un aguavivia que me recorre el cuerpo...
.
Y se encamina por los brazos enroscándose como tarasca
dejándose dormir en las turgencias nacidas
empuntándose hacia la nada.
.
Se acerca sigiloso,hacia mí viene despacio
queriéndome coger por sorpresa,
cual sigiloso vampiro a posarse
entre la humedad lóbrega del abismo.
.
Ya he perdido las riendas bajo su galope,
se va abriendo camino por el fluir de mi veneno,
ya no puedo hacer nada para detenerlo.
.
Ahora crece como el tiempo
cuando sosegado se posa,
aunque el latido lo presione
lado a lado por la boca negra
que lo engulle y lo besa.
.

sábado, 14 de junio de 2008

Papel.


Eres tú, sólo tú, quien arrastra
esta brisa de mi pena ya solitaria,
de aquellas que siempre digo,
cuando estás y cuando te has ido,
y las digo para que pueda quedar
algún día alguna remembraza tuya y mía.
.
Eres tú, hoja de papel, esa brisa
que recorre mis inusitadas vivencias,
y que se fueron transformando
al paso de los años,
en grandes experiencias de mi vida,
y sólo así, escritas en tu borde
jamás traicionarán esta mente
que ya casi yace olvidadiza.
.
Aquellos enamoramientos de juventud,
que transformaron lentos
la eternidad de mi tiempo
y fuiste tú, mi papel,
quien las capturaste para ser esculpidas,
en este fugaz caminar de mi ausencia.
.
Con algo de dolor, sufrimiento y desengaños,
pero en el límite de lo real,
donde tú, a pesar de pasar los años,
sigues ahí, resistiéndome,
y haciéndome todas la preguntas
que un día no te quise responder
... las quería guardar todas para mi,
para que en mi ignorancia
las pudiera por siempre olvidar...
.
Tú, a mi papel, ese que recolecta sueños,
fiel guardián de mis años,
sustento necesario de mi tiempo,
tú serás mi voz cuando ya me haya ido
y serás mi voz para mis nietos,
para los hijos que quedarán en la penunbra
de un ocaso casi olvidado,
tú, por siempre, la lengua de mi pensamiento callado,
quien como una vez mi padre me dijo:
" Todo es nada, princesa, si no se lee
y nada, es mucho, si se deja escrito".

Ya No.


Tu piel...
tu piel quise una noche
que fuera mi refugio.
Tu piel... la deseé.
*
Tus labios...
Tus labios me saben a ambrosía,
majar para la sed de los míos.
Tus labios... agua de mis deseos.
.
Tus manos...
Tus manos las quise conmigo
recorriéndome la piel,
suscitando mis más recónditos deseos.
Tus manos... siempre estarán con mi piel.
.
Mi alma...
Mi alma junto a la tuya camina,
se adentra entre tus deseos
y te inunda del más puro placer.
Mi alma... siempre tuya.
.
Mis silencios...
Mis silencios, los que me guardo,
los que no digo y callo,
los que hacen mirarme con espanto.
Mis silencios... te pertenecen.
.
No. Ya creo que no,
no me los he callado.
.

Unos pasos, o tal vez, uno solo.


Ahora vivir…
Mañana… trascender…
Viajar hacia un infinito
Engullida por una espiral
Donde los ojos ya no alcanzan
Tus miradas necesitadas.
.
Morir, hoy…
Seguir viviendo, tal vez mañana…
Y tener en la mente
Aquellos paraísos inventados
En las horas mas solitarias.
.
Descansar,¿ donde?
Si la vida, cual carrusel de feria,
Sigue y sigue…
no da descanso ni tregua.
.
¿Qué hacer con los versos
Con los que he construido mi vida?
.
Tan solo se, que estoy aquí,
Con un paquete lleno,
Algunos serán de bienes,
Otros quizás, de algunos males.
.
Y espero, sigo esperando
Un algo que no me llega
Aquello que me tiene presa
En la distancia de tus manos.
.
Unos pasos, o tal vez, uno solo,
A esa inmortalidad
Donde el olvido se hará piedra
En un rincón que el tiempo
…cubrirá de polvo
cuando yo acabe este poema.

Necesidad.


Hoy ya no puedo más, tengo la necesidad de derramar mis palabras sobre el papel blanco, desahogar mi mente, la tengo saturada de pensamientos. Necesito escapar de los constantes martilleos de mi mente, que una y otra vez, me van golpeando con fuerza mi interior.
Hoy tengo la gran necesidad de perderme entre la tinta de una pluma, hecha de teclas e imágenes en esta pantalla.
Se convierten en riachuelos de sonidos en mi mente, que se mezclan para hacer un relato de nada en particular, pero que deja mi mente vacía de las cosas que no tienen importancia porque contaminan mi sonrisa.
Así se quedarán escritas, olvidadas, colgadas en un mundo casi real, que para muchos, no es cierto, en este mundo al que llaman, cibernético.
Hoy, quiero escribir, lo necesito. Se puede escribir diciendo nada y dejándolo saber todo. Entre palabras se puede adivinar lo que en tu mente gira, las vueltas que le das a las cosas. Se expulsan los pensamientos, todos, aquellos que nos hacen bien y los que nos dañan, desechando los que nos hacen daño.
Hoy al levantarme vi que el sol brillaba, pero mi interior estaba en completa oscuridad, perturbado por cosas que realmente, no tienen importancia. ¿Por qué le damos más valor de las que se merecen?
Hace unos días que estoy preocupada por algo que lleva un poco de tiempo quitándome las ganas de dormir, y que a diario o casi a diario, viene y se va… voy a intentar que este fin de semana, mi desánimo, dejarlo aquí colgado, intentar como pueda, que se me note mi alegre sonrisa ( aunque quien bien me conoce, sabe que no está, no la siente), viendo a todas las personas que me quieren y que la pintan en mi cara cada día.
No quiero escapar de mi misma, ahora no podría, se donde estoy y como he llegado aquí, lo que no sé es donde voy a llegar, si es que algún día llego. Sigo mi camino, no esquivo los baches, intento saltarlos.
Mis ideas son frutos de mis experiencias, maduros o inmaduros, todavía queda un largo camino por recorrer. Las ideas, algunas están grabadas en la mente, otras en el corazón, y otras no desaparecen, sino que se transforman con el tiempo. Mis ideas, las que dejo impresas en papel, papel de pantalla.
Algo se mueve en mi, algo especial mientras mis dedos martillean las teclas.
Me liberan mis propias palabras y sube mi ánimo dejando escapar las tristezas. Siento como el desánimo se levanta y se esfuma, naciendo una nueva sonrisa entre las letras, que aunque tristes, me regalan la libertad que necesito.
Si me hubiesen dicho hace tiempo ésto, no lo hubiese creído, que escribiendo podría excarcelar mi alma de tanto peso. Hoy, como todos los días, aquí sentada, me siento bien, desatado mi yugo de pensamientos, mientras derramo mi alma con estas palabras.
Comprender estos pensamientos, no lo puede hacer nadie ( o casi nadie), o tal vez, no quieran ser comprendidos, tan solo leídos, escuchados… tan solo eso…Dejo que mi alma se levante y extienda sus alas, quiero que toque al cielo, desatando las cuerdas que quieren amarrar su libertad al yugo de un pesar sin sentido.
Ignoro las palabras vacías, que solo sirven para intentar atar mis pensamientos a los de nadie o a los de algunos, las ignoro, porque no merecen la pena, no deseo que me causen tristeza en esta vida que tanto me enseña, una vida que me aporta de los que me rodean día a día, sonrisas sin fin, un cariño y un amor sin igual, lmi paz interior cuando lo deseo y miles de cosas buenas a las que me aferro para dibujar en mi alma, un ángel dorado de amistad y de felicidad.
Quiero estar por encima de esas palabras, me quedo quieta y pienso, que no debo caer en el mismo error una y otra vez, porque aunque mi alma esté herida, envenenando mis pensamientos con mil pociones enfermas, aunque tenga el poder de escupirte a la cara, mil palabras más para hacerte sentir congoja, hoy, voy a decir que no; hoy quiero elegir como privilegio de ser libre, cerrar mi boca, guardar el veneno de la ira y la frustración y ponerla en un papel en blanco, donde el tiempo, neutralizará ese poder maligno y repugnante que tiene.
No solo por mi bienestar, si no también por el tuyo, porque para mi, tienes un valor como persona, que nunca perderás por muchas flechas que te puedan lanzar otras lenguas, y a la vez, porque yo también he de valorarme, como persona, como mujer y como madre, no voy a lanzar ya ni una sola flecha, ni un solo dardo de coraje necio que no llega a ninguna parte.
Dejémoslo aquí, hasta aquí ha llegado la impotencia, hasta aquí, el río de palabras que no van a ninguna parte.
Hoy me apetecía escribir aquello que da vueltas en mi, antes de que se pudra en algún lugar dando vueltas, las derramo al sol, para que él las pueda secar, la suciedad quedará en el suelo, lo demás se evaporará, volviendo de nuevo a su sitio, para dejarse caer en llovizna otro día, cuando el aire lo sienta menos denso de carroña.
Escribo, porque es lo único que sé hacer mejor, es lo único que me libera y al final de esta prosa, mi alma flota en las nubes, porque el peso innecesario que cargaba, se ha quedado impreso en estas líneas. Voy a intentar alcanzar mi yo espiritual, voy a conectarme con aquello que aporta cosas buenas en mi vida, positivas, inhibidoras de mi espíritu, voy a volar entre las nubes del cielo azul, porque así, es como yo lo deseo y lo necesito…

miércoles, 11 de junio de 2008

Y De Nuevo.


Y de nuevo tus labios
intentando nuevamente
cubrirme de besos,
de nuevo, tus ojos,
intentando penetrar
por todo mi cuerpo, y de nuevo...

Tus manos, tus dedos,
acariciando cada uno de mis rincones,
aquellos que nunca olvidas,
los que siempre llevas contigo,
en tu mente, con mi aroma de hembra...

Y de nuevo, mis escalofríos,
mi placer, mis deseos y mis ansias
revoloteando por tu hombría,
deseando que la ataque tu virilidad.

Y de nuevo la noche,
cayendo estrepistósamente por nuestros cuerpos,
de nuevo el universo cogido por nuestras manos,
nuevamente, otra noche más, nos volvemos ha hacer ríos.

Intento.



En estos días, solamente intento
que nada se me escape de las manos,
controlar todo aquello que siento,
no sonreír tanto, cuando charlo contigo;
intento... que en mi mundo,
no te cueles tan facilmente,
quizás o tal vez,
me gustaría hacerme la interesante,
pero es algo que nunca fue conmigo,
intento aparentar que no me causas alegría
cada vez que sueño tu nombre.

Cuando tú apareces, mis intentos,
pasan a formar parte del olvido.

Intento... guardar mis secretos
todos aquellos que jamás podré confesar,
proclamar al viento,
que soy rebelde sin serlo,
negarte...
lo que noche a noche haces a mi piel,
volar sin tener alas
y no tropezar con la misma piedra.

Intento...
no creer más en ti y así,
jamás te podrás apoderar de mi alma.

Y al pensarte, esbozar mi mejor sonrisa,
hacerte cómplice de mis muchos sueños,
intento... con mil palabras, enamorarte,
borrar mis malos recuerdos
que hasta ayer estuvieron,
robarte las noches y adueñarme de tus días,
asi el azar no sería mi única esperanza.

Intento... simplemente,
no morir en el intento,
que mis besos no sean aquellos
que robó el viento,
que junto a ti, mi vacío se me pueda extinguir.

Intento... poder legarle mi vida a las palabras...

A Mi Padre.


Intento controlar la pereza que me embriaga
hacia este camino por recorrer
y de las pequeñas partículas de eternidad
que siempre desfilaban sobre nosotros,
por las hojas de las arboledas jugueteando con ellas,
como pequeñas luces que brillaban más que el sol
y goteaban en nuestro respirar con delgadas risas.
Ahora te imagino y veo tu rostro con un brillo dulce y lejano,
mientras que observo, mi sombra distenderse
hacia las piedras de este camino por hacer
y que tan largo se me hace, sombreado en partes
y clavado de oblicuas lanzas descoloridas por el tiempo.

Me gustaría que de las ramas colgaran lienzos de seda transparente
o que las telarañas, entre azulonas y débilmente plateadas,
se desprendieran y cayeran hasta los rosales una y otra vez;
estaría bien un coro de sirenas que inunde este túnel claro-oscuro,
esta ausencia en que se ha convertido mi mundo
y que hiciera girar el marco hondo y extendido
que forman los árboles que bordean el camino;
podríamos ver los candelabros encendidos dentro de los troncos huecos,
lanzando sus ilusiones verdes y grises, aplanadas y convexas,
por los hoyos y fisuras de sus cortezas deterioradas
por el avance de los días y el roce del horizonte
con la distancia que se extiende en mi mirada, que cae en nostalgia;
se veríamos aquellas velas púrpuras de que me hablabas,
aquellas que con saladas luces, emergían entre la playa y la costa,
en vez de los pistilos, de las flores grises, pardas y violetas
que puse un día sobre tu fría tumba,
entonces, el cantar de las aves callaron para siempre.

Me sentiría mucho más completa, más feliz si advirtiera
que nuestros ojos se refregaran, desapareciera en el aire callado
ese arco iris cascado que nace de un trozo apagado de mi nostalgia,
como algodones anaranjados y se extendiera por el borde derecho del camino
hasta perderse tras una cortina zumbante muriendo en esa densidad,
atiborrada de silencio, del cielo desierto y sin respiración;
pero no, no es la melancolía la que cuartea el rumbo de mis ocasos,
todo… es eso que inunda mis ojos de dolor y me templa los músculos de las manos.

¡Cómo quisiera agarrarme a ti…!
y buscarte para despertar de un mal día, una mala semana,
una mala etapa, pero nuevamente me encuentro en la rutina que tanto me llena,
y… ¡quiero gritar! ¡Hablar de ti! , pero es tan complicado…
Ya no me dejas reflejarme en tus ojos…
Complicado es pensarte sabiendo que no estás aquí…
Muy complicado, explicar con palabras lógicas este sentir…

¡Brota ya, libre mi sonrisa y no quiero evitarlo!
haciéndome olvidar los árboles raros que te mostré
y lleno mis manos de tus flores y de nuevo te digo:
confío en ti… estarás siempre conmigo, estés donde estés…

A La Memoria de Mi Padre.

Pies Descalzos.


Siempre estoy con mis pies descalzos…
intentando poder encontrar mi rumbo,
y miro mis manos... hay tantos vacíos entre ellas
y demasiada oscuridad en mis ojos,
desapareció aquella estrella que era guía,
pero mis instintos me dicen
que puedo caminar hacia mi misma…
Hoy este laberinto es compartido
con más personas que se acercan a mi espacio,
buscando salidas y encontrándose tan sólo
con mis letras pérdidas…
Intento desesperándome, recuperar mi confianza
y ver las piedras de mi camino…
me afianzo en trazar mi futuro
en un sendero limpio...
Ya me niego a seguir en la oscuridad,
quiero y necesito tu protección…
deseo mis pies descalzos
caminando a la par de los tuyos
trazando un sendero de ilusiones
y promesas no pronunciadas…
sentirme a tu lado, pie a pie…
compartir el rumbo y dejar huellas
en una misma dirección…
Y en ese instante...
el cielo cobijará nuestras huellas…
¡Arriésgate! camina a mi lado
déjame confiar en ti…
en esa sonrisa que escondida, te guardas…
¡Sígueme! te muestro cuanto tengo
y te quiero aquí conmigo,
en este camino que tú has iluminado…
Descalzos los pies, sin poses,
dejando que suceda, que el cariño surja lento,
crezca, se desparrame y nos inunde…
¡Camina conmigo…!
presentí que tú, eras mi destino
y por ti, encontré el rumbo,
ahora... no dejes que me pierda…

lunes, 9 de junio de 2008

Pensando Amarte.

Me he sentado un ratito aquí,
En este lugar donde me pongo a pensar,
Donde escribo mis pensamientos y sentimientos
Y pensando, me encontré, pensando en ti…
*
Sin darme cuenta,
Besé el aire en que no te encuentras,
Sin darme cuenta,
Sentí tu cuerpo junto a este mío,
Sólo se encontraba el espacio vacío…
Y sentí tu presencia aún sin estar.
*
Y besé tus labios, tu pelo…
Me abracé a tu cintura, acaricié tu rostro,
Me dejé caer de tus hombros, recorrí tu espalda…
*
Sentí como el calor de tu cuerpo, por el mío, corría,
La respiración agitada y tu corazón latiendo sin parar…
*
Y al volver de nuevo en mí, me vi aquí, sentada,
Pensando amarte, amando tu presencia ficticia
Y sin darme cuenta supe que estuve amando al aire,
Al espacio, a ese vacío en el que tú, no estás.

domingo, 8 de junio de 2008

En Algún Lugar.


Amanecí con una sonrisa abierta en mi rostro.
Fué mío anoche, entre ruidos roncos
y su voz cortada en ahogos;
su sitileza al provocame de nuevo,
que se encendiese la pasión.
Y otra vez,
aquellos latidos del corazón en mi sexo.
Una de las veces que recuerdo,
me dijo que estaba dando rienda suelta al deseo,
que estaba convirtiendo el fuego en borrajas de cenizas,
mientras su voz se hacia cada vez más pausada,
yo, lo imaginaba,
teniendo envidia de sus manos que no le gustan,
queriendo ser la brisa que lo rodea para meterme en él.
Al narrar, antes de iniciar los marasmos,
yo ya estaba deseándolo con el corazón
entre mis piernas latiendo, enrojeciéndome, doliendo.
Me narraba como la humedad de mi entorno
ahora lo poseía a él y luego,
salía despedida de su cuerpo por el deseo
que yo le provocaba.
Para ese momento el corazón ya estaba en mis dedos,
ya mi mano tiraba de mi necesidad,
ya estaba la explosión en marcha.
Mis manos siempre fueron ágiles, rápidas,
yo quería llegar a su cuerpo al mismo tiempo que él,
pero lo sentí encima de mi, se disparó el control,
el instinto aprendido en tántricas letras
y algo aplazó la explosión.
Sus palabras terminaban en ahogos,
en aullidos pausados, en gemidos susurrados,
y eso me aceleraba aún más.
Su nombre fui diciendo lentamente
cortado por mi respiración,
y bien claro pude exclamarle un te amo.
El segundo tiempo, fue minutos más tardes,
luego de acariciarnos con toda clase de palabras.
Él aún estaba con la rigidez a pleno
y volvimos a empezar de nuevo.
El segundo fuego se inició
sobre las cenizas del primero,
fue el oírlo de nuevo ahogarse, pausarse,
fue tratar de decir claramente al final,
que no podía más y que iba a reventar.
Confieso que quizás si el sueño no me hubiera llegado,
producido por tanto desvelo,
quizás hubiésemos seguido hasta que llegara el alba
tocando los volcanes.
Hoy, lo siento cada vez más cerca,
lo deseo como nunca pude desear a nadie,
y lo quiero aún más,
ha pesar de que no está conmigo.
Recuerdo ahora que me lo comí en el desayuno,
me lo bebí en el almuerzo y de nuevo,
empecé a recordar sus sonidos,
a imaginar sus gestos
y me sobrevino de nuevo la sonrisa
y ese deseo de poder convertir mi entrepiernas
en una eterna sala de torturas.
Sé, que en algún lugar está pensándome,
deseándome, sintiendo y queriendo
como lo hago yo cada vez que lo pienso.

A Fuerza De Ti.


A fuerza de ti subo uno a uno, cada peldaño en esta escalera a la que llamamos, vida y mis pies no se resienten; parece poseer alas. Me llevas de la mano y a través de tus dedos, siento que me alimento de sol. Todo es menos agreste en el camino, iluminado siempre, a veces puedo divisar la luz de unas velas, otras, mil linternas prendidas; mis noches perdieron negruras, ya que por ti en mi cielo la luna, incansablemente Llena gira y las estrellas, son luminarias para al crepúsculo de mis años… Tan cansados y amarillos como fruta del árbol desprendida… Ahora ya brotan las flores en mi pecho, manantiales de pétalos y hojas que tu aliento solea, y los sentidos, se desperezan bostezando sueños. En tus manos, cual torrente, las caricias se van derramando; devolviendo así lo que reflejan tus ojos y mis pupilas logran adivinan. Por ti, la sangre danza en mi vientre, tiñendo de rojo inconfesas pasiones donde este cuerpo se desprende del letargo al que estaba sometido; reclamando la hoguera que un día lo entibió. Ya se hace menos amargo el acíbar que destilan dolor y heridas. Tu fuerza es el mágico bálsamo que hidrata mi agonía y por ti, la risa se desata en mí sonrisa. Gracias a ti, es más liviano el madero que mis hombros ensombrece. Tú eres, como ese Cirineo que el peso de mi cruz alivias. A fuerza de ti, sí merece la pena vivir el trabajo que me da la vida...

Y Mientras Tanto, Vivo...


Mis ojos, otro día más, se abren al alba y se inundan de esa primaria luz que asoma por mi ventana. Comienzan a despertar los pájaros en sus diminutos nidos, mientras mis sentidos, uno a uno, recobran la claridad del nuevo día. La sangre circula por la vertiente de mis venas; sin pausa, sube y baja entregando su caudal de savia al cuerpo, para que pueda respirar, caminar, pero sobretodo para que pueda amar. La mente comienza con fuerza su tarea recordando deberes y placeres a realizar por la mañana. Las manos se desperezan preparando el deambular de la jornada; se fortalecen para el trabajo o se suavizan para las caricias, que para todo habrá lugar. Y mientras tanto, vivo… Me seducen cantidad de cosas y otras, afortunadamente, a mi edad y ante mis circunstancias, dejaron de turbarme; el amor, hace meses que se desató ya en mi alma. Cosas que antes parecían superfluas, ahora poseen un valor incalculable; ni qué decir tiene el valor de las cosas trascendentales que me rodean. Me emociono admirando un ocaso junto al mar, mientras observo al sol que, sereno, se entrega rendido al agua que lo atrae. O al contemplar, tras la cálida intimidad de mi ventana, como la lluvia cae y hasta mí llega el penetrante aroma de la tierra mojada y ya saciada. Me conmueve la quietud latente que se presagia en la alborada, y la aparente melancolía de un crepúsculo que se perfila preñado entre sombras. Me gusta llenar los sentidos de primaveras y veranos, aunque no sea esas estaciones en la que nos ecnontramos y venero los tonos dorados y el olor a madurez que me regalan los otoños. La pasión inunda toda mi existencia… Y mientras tanto, yo sigo viva… Vivo y ansío beberme la vida de un sólo sorbo; enamorada de ella siempre he estado y hasta mi muerte ésta será mi cruzada. Levantarme cada amanecida enarbolando la bandera del vivir al viento y caminar, pasito a paso, maquillando con nuevas pinturas lo triste y deleitándome en lo bello que me aporte cada momento. Y así, día a día gastado, daré gracias, mientras añado una victoria más a mi íntimo y peculiar calendario.

Me He Podido Mirar En El Espejo.


Te digo que los días no son ya iguales
después de haberte conocido,
no hay uno en que mi mente
no te nombre mil veces mil,
que día tras día has ido descubriendo
cada misterio que habitaba en mí,
me he hecho mucho mayor
estando aquí contigo,
pero no así mucho más vieja.
*
Pienso que existe algo más
de lo que se ve,
que el amor se enternece
y que los sueños
se avivan en el pesamiento,
no vale la pena ya
el morir por nadie y menos por amor.
*
Te guardo acá, en mi corazón
y me has robado hasta los pensamientos.
Me he llenado de miedos,
más no deseo mirar el calendario
ni tan siquiera el reloj.
*
Ya no puedo esperar,
porque en verdad,
dejó de existir el camino,
quizás mañana me toque reír o volar,
dejar atrás todos mis recuerdos
y hurtarle todo el tiempo a la vida.
*
Te quiero,
porque te anidaste en mis adentros
y no puedo sacarte de mí.
Tus labios han sido mi pecado,
tu boca se ha convertido en mi veneno,
tus besos, los entregados
y los que no fueron dado,
me están matando.
*
Los besos no sé si se han quedado en el olvido,
pero todas tus caricas se han perdido en la noche
y esta piel que me cubre se me eriza
con tan sólo una mirada.
*
Me he podido mirar hoy en el espejo y he llorado.
El cristal me devolvió tu reflejo, mis arrugas,
mis ojos llenos de tristeza, la mirada ausente,
perdida, sin luz que mostrar a nadie.

Hollín de Sueños


Nace la mañana, ebria de sangre y dolor, de muerte y tenebrosos desafíos cual brisa mensajera fiel del tiempo, alborotando los pocos cabellos que aún viven, ajenos a la inquietud de mis sienes, a los pensamientos y deseos inexpugnables que suavemente se impregnan en el aire mientras despierto.
*
Indestructible batalla entre el día y la noche, el amor y el odio, haciendo saltar el tiempo cual gacela delicada que vaga firme y constante por los pastos de la vida.
Agua fresca y cristalina, libre y atrapada al mismo tiempo por amor, ahora eres tú quién me susurra a mí incansablemente que hoy es por fin el día. Hoy las nubes dibujarán tu rostro, hoy mis huellas se tornarán invisibles porque la lucha y la espera han merecido la pena, porque fundirme en la vida de tus ojos - ojos de fuego y hielo, de dulzura y misterio - será volver a nacer en un universo paralelo, luminoso, lleno de fragancias sorprendentes, en el calor de un te quiero culminar el amor reprimido a la deriva de un pasmoso futuro y caminar con la ausencia del temor, de lágrimas y dolor, lograr construir un túnel a través de las montañas del odio y no decir nunca, lo siento...
*
Calma, eterna y dichosa, calma que saboreo mientras echo a andar susurros, susurros en mi alma que gritan sólo una palabra... ¡Amistad!
Y esa libertad de decidir junto a que alma encarcelarme el culminante sentimiento al celebrar una derrota, la derrota de entregarse a un ser mejor, de ganar el maravilloso trofeo de una vida junto a tí de alcanzar el trivial premio del amor inmortal, tan dulce, tan doloroso, tan esperanzador, tan indescriptible hecho con el mismo hollín de sueños delicados, que hoy nos une en el delirio de este amor sin freno.

De Las Faltas Y Las Sobras.


Hay tantas emociones dentro de nosotros mismos, Tantos deseos de ser satisfechos, tantas ilusiones Que no se pudieron colmar… La desesperación a veces se adueña de nosotros Sin poderlo evitar y sin quererlo, pero… Es tan grande la necesidad del día a día, Que no podemos guardarnos las emociones en los adentros, Tan sólo unas palabras llenas de simplezas, o tal vez Un... necesito tu ayuda, un te quiero esbozado con el alma. No debería pedir esta noche nada, a veces creo que eso No sería necesario el hacerlo, ni el pedirlo con la voz O las palabras. La vida nos da a algunos más que a otros y no por ello Somos mejores ni peores que el resto del mundo, Simplemente a algunos nos tocó en esa rifa de la vida Más que a otros, más sentimientos, más pensamientos, Más deseos, más necesidad, más desesperación… Ya no deseo dejar viajar a mi imaginación, esa que de continuo viajaba libre por el pensamiento, ya no existen los momentos, esos fugaces que alegran el alma, entonces me pregunto… ¿ puede haber así alguna alegría? A diario me asombro de mí misma, pidiendo amor en cada esquina, En casa hueco que veo salir del alma, en cada palabra… Solicitando lo que nunca creí que haría, mendigando ese cariño Que a unos les sobra y a otros, nos falta. No debería de ocurrir eso, pero ocurre y sé que no debería de ser así la vida que nos toca a muchos que jugar en este casino del destino. Yo, me desconozco, nunca vi a esta mujer pidiendo una brizna De lo que muchos tienen de más para entregar sin saberlo. Ya no podemos cambiar, ya no, tan sólo podemos pintar De distinta forma ciertos detalles y coleccionarlos a borbotones Para poder notar los cambios. Quizás dentro de mí, sea egoísta, tal vez lo sean los demás, Quizás lo seamos todos o tal vez, nadie, pero ahora pienso No en mí, sino en aquellas personas necesitadas en verdad. A veces me digo, que no nacemos para recibir tanto, Que no hemos venido hasta este mundo para dar tanto Y que cada cual debería de conformarse con lo que el destino Le tiene preinscrito, como si fuera una receta médica impuesta. No sé a donde me llevará mi falta de sueño, pero a veces En escribir cosas como esta.
En momentos como éste
Las estrellas destelladas del tiempo
Susurran a mis oídos
El suave y dulce murmullo del silencio
Que me ha adherido a esta vida.
Amanece siempre tan pronto…
Que los luceros se vuelven mi guía
Y siento como si el tiempo
Se detuviera en una mirada
Mientras mi corazón se siente aletargar
En este torrente de soledades.
Me siento tantas veces tan sola…
Con el cielo de mis ojos nublado
En ese fluvial desliz de mis lágrimas
Que vacilan en mis mejillas desconsoladas,
Y tan sólo una imposible esperanza:
Que algún día mis ojos consigan amainar el llanto.
Más allá de donde me encuentro, en el horizonte,
Se desvanece ese sueño y se convierte en espanto,
La ilusión se hace vana y así me encuentro de nuevo
En los destellos que me entrega el tiempo,
A la mano siempre de esas estrellas fugaces
Que se convirtieron ya en aquellos añejos momentos.
Son todos mis grandes momentos de soledad…

Mi Último Tren.



He querido venir mil veces antes para escribir lo que ahora expongo. Tenía tanto miedo deque no estuvieses. No estabas. En mi pensamiento sólo tengo atesorados cada segundo transcurrido, cada minúsculo instante, cada detalle del lugar, cada una de las personas que ahí estaban y no sé porqué causa o motivo, prefería dejarlo así. Aunque esta vez fue como si mis lpalabras tuvieran vida propia, Una letras tras otra, unas a pasos lentos, otras, dando pasos de gigantes y después de una hora, busqué pensar en otras cosas para ignorar mi destino, sí, porque así es como lo sentí, me sentí como cuando se llega hasta una estación después de un largo vagar y un gran peregrinar y algo dentro de mí me decía: ¡quédate, no pienses en irte, date otra oportunidad!. Recordaré siempre ese día. El peligro se quiso disfrazar de providencia. En el tren, mi parada era la siguiente, no habría ninguna otra en la que apearse, mi destino tocaba lento a su fin, a su conclusión, pero nuestras palabras venían entrecruzándose y solo quedaba por comenzar el diálogo. Me sorprendiste con unas rápidas letras que se arremolinaban con movimientos sutiles, y me levanté del asiento, creía que eso no podría ser a mí, nunca jamás había tenido esa sensación tan inexplicable que me abrazó en la distancia. Eran tantos los que daban sin pedir... Obviamente, era en ese instante o no sería ya nunca. Y me quise quedar detrás de ti, en la sombra, te veía como una persona muy superior a mí y me acorbadé. Necesité por unos instantes apoyar mi mano en tu hombro para que te giraras, pero no podía ser, no estabas frente a mí, nos separaba una pantalla fría, que irradiaba tanto, tanto calor... tanto cariño... y yo seguía sin poderlo creer. Pero algo hizo que me entregaras la sonrisa más hermosa que alguien me pudo dar. Y nuestras almas no tuvieron más necesidad de tiempo para entenderse y comprenderse. Hemos caminado juntas, sin dejar de cogernos la mano, y hemos llegado hasta el banco más alejado de la estación. Ya han crujido las maderas pintadas con un rojo fuerte cuando apenas nos sentimos y el crujido siguió a nuestras palabras, fue como si una orquesta de fondo tocara solo para nosotros. Y quise escapar de todas aquellas personas, del mundo, del viento, de la realidad, pero no lo logré, algo en mi no quería que me marchara, que los dejara a todos allí. Todavía siento esas manos buscando la mía, aún recuerdo mi cuerpo temblando, y no temblaba por miedo, sino por todo lo que me querían entregar. Y lancé un beso al aire, con la esperanza de que la brisa a cada uno de ellos, les acariciara la cara. Hoy, nos queremos como nunca. Soñamos como locos que cuerdos, trenzan palabras al aire, son una caricia al alma y volamos, sí, volamos como grandes magos. Esas horas, aún no sé bien cuantas fueron o si fueron horas, a veces pienso que sólo fueron unos instantes, unos segunderos en el reloj, pero reunieron todos los momentos de felicidad en un instante, en un suspiro. Han pasado ya siete meses. ¡Siete! Y cada día busco el nombre que te tuve que dar para saberte, para sentirte. Y me inventé uno, pero antes de poderlo encontrar, fueron muchos los escogidos, Ensueño, Anhelo, Espejismo, hoy sé como te llamas ya, y es Gratitud. Disculpádme si no os gusta, pero no encontré ningún nombre que os venga mejor y que se pueda encarnar en vosotros. Algunas veces pienso que nunca existió el banco, ni ese tren, ni aquella estación. He dudado muchas veces de tu existencia, te he negado como lo hiciera Pedro con Jesús, pero todo fue inútil. Eran excusas. El banco está aquí, frente a mí, como lo imaginé: tan triste, tan cómplice. No hubo, no hay, ni habrá otro momento igual que equipare al que viví y sentí. Y pensé que estaba loca, pero... ¡Que locura tan maravillosa! La locura de no sentirme más sola y de saber que a alguien le immportaba algo. Ésta locura que hoy recuerdo ¡Que noche tan extraña y tan maravillosa a la vez! Y no sólo aquella noche, sino esta noche también... Por fin llegó mi tren ¡ Mi último tren llamado Poesía_ Amistad!

VIVIRÉ MÁS ALLÁ DE LA MUERTE.








INGRID BETANCOURT.


El Antes Y El Después.












Esta de las imágenes es la misma persona: Ingrid Betancourt, ex candidata presidencial, una mujer luchandora de unos ideales, por los cuales, fue secuestrada por la guerrilla de las FARC en 2001.


Ha pasado muchas cosas en su vida desde aquél día y la muestra creo que es más que suficiente, esas dos imágenes hablan por sí solas.


Ingrid ahora es una mujer que no tiene mirada, está vacía y ausente, aunque quizás esa ausencia es la que la hace estar aún viva, esa ausencia son los suyos, marido, madre, hijo.


Desde esta página, hago un llamamiento a todos para que nos solidaricemos por ella y con ella, porque nadie tiene derecho sobre nadie y nadie debería de privar de lo único que nos hace grandes: la libertad, en cualquiera de sus facetas, ya sea escrita, hablada o por ideales, sean políticos o no.


Desde este rincón de mi Sur... yo le escribo estas palabras a ella y a quien la tienen secuestrada.

La historia no la escriben los hombres,
La dicta los pensamientos,
ellos siempre quedan
Se hacen eternos de boca en boca,
No tienen fronteras ni barreras algunas,
Ellos no son encarcelados, ni secuestrados,
Tampoco mancillados, ni tiroteados.
Sí, tú podrás apuñalarme,
tal vez herirme
Y ¿porqué no?… matarme o asesinarme,
Pero nunca vencerás,
ni tan siquiera triunfarás,
Tan sólo te recordarán por ser lo que eres,
Aquél asesino despiadado que me quitó la vida.
Porque aunque tú te creas
que un día la vida me sesgarás,
Quiero que sepas que en ese día
tú no me habrás asesinado,
Lo hiciste el mismo instante
en que me robaste mi libertad,
-por ese camino de mi vida,
por esas calles de mi gran ciudad-
La misma que deseaba
para aquellos que se sienten oprimidos.
Me podrás dejar sin comer, me quitarás mis medicinas
Para poder seguir viviendo, me negarás el pan y el agua,
El calor de mis hijos, mi marido, mi madre y de todos
Los que me quieren y tengo a diario a mi lado.
Porque me podrás silenciar,
quitarme la razón,
tal vez ni sepa algún día leer,
mi memoria me fallará,
ni siquiera sabré como hablar,
ni recordaré mi nombre...
Me tienes varada en una selva sin más compañía
Que las serpientes que merodean mi cuerpo.
Me podrás quitar el aliento, suprimir mis ideas,
Dejarme incluso, muda, pero no me arrebatarás
Lo que soy y por lo que luché, porque si no lo sabes,
Aunque yo muera, aunque tu fusil asesine mi cuerpo,
Mis pensamientos, mis ideas de un mundo libre y feliz
Por siempre quedarán vivos en las mentes y en las bocas
De aquellos que ni con fusil en mano, podrás silenciar.
No me devolverás tal vez con los míos,
Ni tan siquiera a la vida, pero siempre estaré
Con los que quiero y siempre escucharán lo que tú
Ahora quieres silenciar, mi voz, mis ojos
y mis pensamientos por siempre.
De Criss 2008- In Memorian a INGRID BETANCOURT.

sábado, 7 de junio de 2008

Hasta el Cielo.



Hasta el cielo, tus dedos sin piel, se extienden,
calcinada en tus pies, la lluvia cae convertida en polvo.
Ahora, dime...
¿Donde vas tan aprisa y lamiendote la noche?
Coge una luciérnaga y luego, robale su luz
deja a la mariposa sin alas y vuela... tú,
apúrate y tráeme el universo entre tus manos...
y rebalando por tus ojos, una legión de ansias,
acércate a mi, descarga esa energia que llevas por dentro,
descubre esa nube que te tragiste y deja que llueva...
despliégame todo el infinito anudado…
revuélcame sobre tu cuerpo alborotado…
y conviérteme en fuego, luego en agua...
para terminar siendo en tu cuerpo, una tormenta.

Armas de Mujer.






Acaricia suavemente con tus manos, mi rostro,
conversándome al oído con tenues susurro...
Acaríciame los senos, te reclaman urgentemente,
pidiéndole a tu boca que juegues con ellos
hasta endurecerlos tibiamente.
Acaricia de mi cuerpo lo que más te gusta,
con tus manos,con tus labios,con tu lengua
y explora hasta hacerme tiritar de placer.
Ven conmigo...
déjame acariciarte con todas mis armas de mujer,
tu virilidad y sentirte rogarme,
qué aún deseas mucho más para...llegar...






viernes, 6 de junio de 2008

Huellas.

Mis manos yacen ya en el suelo...
quedaron rotas de tantas caricias entregadas.
Entrelazando mis dedos, acaricio
aquellas caricias tuyas que dejaste
en mi piel olvidadas.
Rodeo lentamente mi cuerpo,
dibujando el aroma de tu sudor.
Ya conoces mi sombra,
sabes que no recuerdo
los momentos sin ti...
apenas pude sentir la vida
cuando tú no estabas.
Y sin cerrar del todo mis ojos, sueño...
con tu dulce y lenta manera
de hacerme el amor;
con aquellas palabras que de pasión, me llenabas,
acelerándome el ritmo cardíaco;
tus ojos, tus miradas, mojándome los sentidos.
Cierro los ojos, ahora sí, reteniendo en mis pupilas
tantos y tantos momentos llenos de simplezas
que día a día, me regalas.
Maravillosos momentos de espaldas desnudas,
de posturas, de dedos que suavemente se deslizan...
En un breve intento, quiero aprisionar tus labios contra los míos,
conozco cada milímetro de tu lengua recorriendo mis lóbulos,
una y otra vez,
disipándome en tu cuerpo con mis ganas, a flor de piel.
Podría dibujarte sin pincel y sin lienzo,
podría describir perfectamente tu olor,
tu sabor, cada lunar de tu piel...
Podría bordear a oscuras, tus labios
y humedecerlos con los míos.
Abro los ojos y sin tú estar, puedo tocarte
y sentir todas las huellas
que dejas al irte cada noche...
pronto volverá la noche sin piedad
y nuevamente me dejarás morir por dentro.

Y ahora… que quieres?


Ahora me pides que te cuente… que te diga…
Y no alcanzo a saber que es lo que de mí, tú quieres.

Mientras, escucho aún aquellas palabras primeras
En la que me decías, que yo era la inocencia primera,
La misma que lentamente perdí una noche a escondidas
Buscando para hacerlas mías por doquier, aquellas dulces quimeras.

Y sigo escuchando más palabras que vinieron de ti,
Aquellas en las que me decías… No sabes que…
Es cierto mi amor…
Pero nunca supiste que cuando me perdía dentro de mí,
Yo me encontraba en un dislocado laberinto que se revolvía,
Que me hervía muy dentro, que sin fin, aún arde en mí.

Hoy sé que tú te jactaste de mis muchas inseguridades
Que día a día me sigue prolongando esta tormentosa duda
Que en silencio siempre tú me callaste…
Variándome por entero todo mi rumbo, torciendo primacías.

Siempre deliberé en que tu deseo era que no hablara,
Que mi voz por siempre quedara enmudecida, callada;
Que preferías que me engalanara con otras vestiduras,
Con aquellos con los que siempre me sentí humillada,
Degradada, denigrada, doblegada, menospreciada,
Oprimida, pisoteada, insultada y por ti, siempre sometida.

Yo escogí a tiempo otros ropajes con los que sentir
Que era yo misma, la que a ti nunca te gustó,
La mujer respetada, apreciada, ensalzada, honesta,
Leal con mis pensamientos y sentimientos, digna
Para poder mirar a todos a la cara, pero por encima de todo,
Sentirme esa mujer llena de confianza, íntegra.

Tu no me querías, no…
Tan sólo deseabas un juguete con el pasar tus días,
Una muñeca de vagas ideas, de indiferente expresión,
Un títere que manejar a tu gusto y antojo, bordando silencios,
Hilando todas las horas con nula pasión.

Ya lo ves, no, ya no soy la misma mujer,
Ya no me verás más tras esos muros
Que en días ciegos yo me oculté;
Ni dejaré que levantes mil torres sobre mí,
Aquellos obstáculos que duros tú me hacías
Para convertirme en un ser indiferente a todos.

Ya para ti no habrá más ojos llenos de frío,
Ni escucharás mi voz como si estuviera lejana,
Cantando aquellas letras tuyas, no mías,
Eran como aquellos sonidos mudos,
Con los que tu corazón permanecía quieto;
Y yo, sin el más mínimo hilo de luz, a oscuras.

Ahora tan sólo me dices que en aquella época
Carecías de conciencia y hoy vienes a mi,
Con las ansias de poderme de nuevo atrapar,
Pero mejor es que te vayas, tal vez, ya de mí
No quieras escuchar las palabras
Que podrían hacerte daño y se me escapan.

Ahora tan sólo esperaré que el tiempo
Pueda hacerme un nuevo guión,
- siempre lo hace-
Ya no habrá en mí más silencio,
Como el que ayer te entregué:
Con el amor que en mi sangraba
Prendido a mi frente, a mi vida inerte.

Criss. 5/06/2008