aquellos silencios que fuiste anidan
dodía a día, en tus vuelos, sobre mí.
.
Todo volverá a empezar como antaño,
con lo imposible, con el sinsabor
de tener de nuevo que nacer.
.
Tal vez es que tú marchaste
o solamente, estás ya de regreso,
a las orillas mismas de mis rodillas,
en el hueco vacío de mi vientre,
asumiendo cada gemido mío,
perpetuando en mi piel, tus sudores.
.
Tal vez es que sólo te hice sueño,
o quizás una inapreciable realidad
que voy perdiendo al baile de mi sangre,
en el mismo ritmo de cualquier eternidad.
.
Quizás cualquier camino te conduzca
nuevamente a mi vientre, a mis calores,
a esta sed que tengo de ti.


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