Llegó el silencio
cubriéndome de oscuridad;
amaneció de golpe y yo
... me perdí...
Una soledad fustrante,
una ausencia llena de nada;
pero yo estoy...
y sin embargo, no hay nadie.
Llega el silencio austero,
una ausencia de ti;
soy ese alma pasajera
que te roza un instante y luego,
cuando la intentas tocar,
ves que a tu alredor, no hay nada.

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